
¿Qué está pagando tu sistema
para seguir funcionando?
Entender cómo funciona hoy es el primer paso para decidir con mayor claridad mañana
Ajustes diarios sostienen la estabilidad. Cuando esa compensación se vuelve habitual, el costo ya está ocurriendo y se observan como urgencia, dependencia, postergación y desgaste.
El sistema funciona.
La pregunta es ¿qué lo está sosteniendo?
Dos señales que suelen aparecer primero
Al no estar ciertas personas, el conocimiento que se sostiene no está disponible y el sistema entra en conflicto.
El equipo pasa el día resolviendo urgencias, sin tiempo ni espacio para ver qué las está generando.
¿Qué parte del funcionamiento depende hoy de esa persona que sostiene el sistema?
¿Qué patrón se repite sin que haya espacio para mirarlo con calma?
Dependencia operativa
Urgencia como sustituto de diseño
Las decisiones necesarias se aplazan para evitar fricción, proteger relaciones o sostener estabilidad aparente. La tensión no desaparece: se acumula y reaparece como conflicto, desgaste o parálisis estratégica.
Operamos creando condiciones para ver y decidir
Un trabajo para organizaciones con costo presente, que buscan decidir sin culpar personas.
Claridad
Intervenimos para aumentar claridad sin dañar el sistema. Se mira la señal, no la narrativa.
Cuidado
Sostenemos conversaciones donde la verdad permanece utilizable.
Costo
Ubicamos dónde se acumula costo: dependencia, urgencia, postergación, desgaste.
Un proceso significativo empieza
cuando el costo presente puede verse y nombrarse
El punto de partida es la evidencia de lo que el sistema ya está pagando.
Cuando “seguir igual no cuesta”, hay partes del sistema que aún no se ven.
La verdad necesita condiciones de cuidado para poder usarla sin distorsión.
Las decisiones que no se toman terminan sosteniéndose con personas.
Costo presente: lo que el sistema ya está pagando hoy para sostener una estabilidad que no diseñó.
Si algo de esto ya está ocurriendo, hay una sola pregunta relevante:
¿Qué está costando hoy que el sistema siga funcionando?
Seleccionas escenas, nombras el costo actual y
haces visible lo que hoy sostiene al sistema.
Verifica el costo presente de tu sistema
Un ejercicio breve para nombrar qué está pagando hoy tu sistema.
Nombrar cómo funciona el sistema amplía el panorama de decisión.
Es voluntario y se sostiene con consentimiento.
Para decidir,
primero se ve desde dónde opera el sistema
Cuando el sistema se ve con claridad, la decisión se vuelve más simple.
Costo presente visible
El sistema puede nombrar qué está pagando hoy, sin traducciones.
Decisiones posibles
El sistema puede reconocer la decisión que hoy está evitando.
Cuidado de la conversación
La información puede usarse sin convertirse en control.
Autonomía observable
El sistema puede verse sin un apoyo permanente.
